Introducción
En el primer capítulo de esta serie, “La Biblia”, vimos que la Escritura es la palabra inspirada de Dios. Explicamos qué significa el término Biblia, cuándo fue escrita, quiénes fueron sus autores y en qué idiomas fue redactada. Finalmente, señalamos que la Biblia es la regla de fe y conducta para todo aquel que se dice cristiano, es el “fundamento de los apóstoles y profetas”, cuya piedra principal es Jesucristo.
En este segundo capítulo revisaremos el contenido de la Biblia y la manera en que están organizados sus libros. Comenzaremos con el Antiguo Testamento, observando el orden según el canon hebreo y el canon cristiano, y luego pasaremos al Nuevo Testamento.
Estructura principal
La Biblia está compuesta por sesenta y seis libros divididos en dos secciones principales: el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. El primero corresponde a las Escrituras sagradas hebreas, y el segundo, a las enseñanzas de Jesús y de sus apóstoles.
La siguiente imagen muestra la estructura general de la Biblia cristiana:

Tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento están ordenados de manera particular, como veremos a continuación.
Estructura del Antiguo Testamento
El Antiguo Testamento corresponde a las Escrituras sagradas hebreas y contiene treinta y nueve libros que son reconocidos como canónicos por judíos y cristianos, lo que cambia es el orden en que se presentan en cada uno de ellos.
Canon hebreo
La Biblia hebrea incluye los mismos libros que los cristianos llaman Antiguo Testamento. Esta colección recibe el nombre de Tanaj y se divide en tres secciones principales: la Ley, los Profetas y los Escritos.
La Ley (Torá)
También llamada “Instrucción”, corresponde a los primeros cinco libros de Moisés, que coinciden con el orden cristiano:
- Génesis
- Éxodo
- Levítico
- Números
- Deuteronomio
Los Profetas (Nevi’im)
- Profetas anteriores o primeros: Josué, Jueces, 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes, 2 Reyes
- Profetas posteriores:
- Profetas mayores: Isaías, Jeremías, Ezequiel
- Profetas menores: Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías
Los Escritos (Ketuvim)
- Poéticos: Salmos, Proverbios, Job
- Los Rollos: Cantar de los Cantares, Rut, Lamentaciones, Eclesiastés, Ester
- Otros: Daniel, Esdras, Nehemías, 1 Crónicas, 2 Crónicas
Este canon era el conocido y usado por Jesús y los apóstoles. En Lucas 24:44, Jesús dijo: “Era necesario que se cumpliera todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos”. Con “los salmos” se refería a la sección de los Escritos, confirmando las tres divisiones del canon hebreo.

Canon cristiano
El canon cristiano contiene los mismos libros, pero organizados de forma diferente:
- Pentateuco: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio
- Libros históricos: Josué, Jueces, Rut, 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes, 2 Reyes, 1 Crónicas, 2 Crónicas, Esdras, Nehemías, Ester
- Lírica y sabiduría (sapienciales): Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares
- Profetas mayores: Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Ezequiel, Daniel
- Profetas menores: Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías

Estructura del Nuevo Testamento
El Nuevo Testamento reúne los escritos sobre la vida y enseñanza de Jesús y de sus apóstoles. Su organización es la siguiente:
- Evangelios: Mateo, Marcos, Lucas, Juan
- Historia: Hechos de los Apóstoles
- Cartas de Pablo (ordenadas por extensión, no por cronología): Romanos, 1 Corintios, 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 Tesalonicenses, 2 Tesalonicenses, 1 Timoteo, 2 Timoteo, Tito, Filemón
- Cartas universales (o católicas): Hebreos, Santiago, 1 Pedro, 2 Pedro, 1 Juan, 2 Juan, 3 Juan, Judas
- Escatología: Apocalipsis (Revelación)

Conclusión
La Biblia posee una estructura definida que facilita la comprensión de su mensaje. El Antiguo Testamento contiene los mismos libros en el canon hebreo y el cristiano, aunque organizados de manera distinta. El Nuevo Testamento está formado por los Evangelios, la historia de la iglesia primitiva, las cartas apostólicas y el Apocalipsis.
Conocer esta organización permite leer y estudiar las Escrituras de manera más ordenada y observar cómo Dios desarrolló su plan de salvación a través de Jesucristo.

Comments are closed